De víctima a protagonista de tu vida

12 Dic

Tenemos dos posturas para tomar frente a los acontecimientos que nos suceden en la vida: Ser víctimas o protagonistas. Cada una tiene sus ventajas y contras. Te propongo repasar estos conceptos y reflexionar en definitiva sobre la Responsabilidad.

Responsabilidad

Tomense 2 minutos para pensar ¿Qué es la Responsabilildad?

Lo más probable es que asocien al término con el cumplir compromisos, obedecer lo que se ordena. O quizás lo asocien con el término “culpable”.

Supongamos el siguiente ejemplo: Un nene de 2 años estando en el jardín de infantes, tira una piedra y rompe un vidrio de la escuela. ¿Quién debe pagar el vidrio roto? Entre las opciones aparece el colegio, el docente a cargo, los padres del nene. Pero no pensamos en el nene como una posible respuesta, a pesar de parecer el culpable.

Entonces les propongo otra definición de responsabilidad: La responsabilidad es la habilidad o capacidad para responder (respons(H)abilidad) frente a los acontecimientos que vivimos.

En el ejemplo del nene, los padres (o quizás el colegio) responden ante el acto del nene. Cada situación en la vida nos ofrece la oportunidad de responder, y cómo respondemos determina cómo nos sentimos, ete aquí la clave: podemos elegir cómo responder.

Víctima o Protagonista

Una opción es responder como víctimas a las cosas que nos pasan. Frases como “no tengo tiempo“, “no puedo ir“, “me enoja“, “es imposible“, “no se puede“, “tengo que estudiar“, “no es mi culpa“, son claros ejemplos de esta postura, cuyo objetivo quizás inconsciente es la búsqueda de la inocencia. Yo no tengo la culpa de no tener tiempo, o de no poder ir. No se puede hacer esto o aquello. La responsabilidad no es mía, es de un tercero. En una postura culturalmente aceptada, muy común y que no permite el error.

Lo curioso de la postura víctima es que tampoco genera logros propios, dependo totalmente de los otros. Y esto es garantía de insatisfacción y frustración. El precio que pagamos por nuestra inocencia es nuestra impotencia.
Ahora, ¿qué pasaría si llevamos todas estas expresiones a una postura protagonista de lo que sucede? Transformar un “no tengo tiempo” por un “elijo hacer otras cosas antes que eso” (de hecho todos los seres humanos tenemos la misma cantidad de tiempo). Un “no puedo ir” por un “no quiero ir“. Un “me enoja” por un “elijo enojarme“. Un “es imposible” o un “no se puede” por un “no se como hacerlo“.
Y qué gano con esta postura? Libertad.
Libertad para por ejemplo elegir no enojarme, o aprender a hacer algo que ya no es imposible, sino que no se como se hace. Porque separándonos del problema, también nos separamos de las soluciones.

Desde la niñez puede suceder que vayamos adquiriendo la costumbre de la postura víctima. Un ejemplo que me viene a la mente es cuando un niño se golpea con una mesa y el padre para que no llore más dice cosas como “mesa mala, mesa mala“. La culpa fue de la mesa y no del niño que se la llevó puesta. Y el no ser culpable tranquiliza al pequeño.

100% Responsable

La invitación es a reflexionar a que lo que ocurre afuera no induce a la acción, simplemente la influye. Y nosotros somos los que respondemos.
Y el coaching ontológico propone la siguiente ecuación: Yo soy 100% responsable de todo lo que sucede, y el resto 0%.
Aceptar las circunstancias, analizar con que herramientas cuento y dejar de buscar culpables, hacernos cargo, accionar y generar cambios.
Aceptar no es estar de acuerdo sino enfocarnos en accionar para disolver la situación que nos inquieta para hacer algo diferente a lo que estamos haciendo.

Y ¿Cómo empiezo?

Un primer paso que proponemos es cambiar la forma en que hablamos, escribimos y pensamos. Utilizar palabras que nos involucren y que no culpen a terceros, como los ejemplos que antes propuse. Revisá el mail que acabas de escribir y cambiá estas expresiones por otras 100% responsables. Corregí lo que acabas de decir cuando te des cuenta que estas hablando como víctima y expresalo como responsable. De esta forma de a poco, no solo vamos a estar cambiando la forma de expresarnos, sino también la forma de pensar la vida. ¿Te animás a probar el cambio?

Y como lo nuestro es la música, les dejo un temazo de Charly: Víctima

Saludos

Uva

PD: Este post está inspirado en este otro que encontré hace un tiempo: http://www.gestiopolis.com/organizacion-talento-2/responsabilidad-coaching-ontologico.htm

  • Leito

    Muy bueno, gracias por compartir!

  • Pablo

    Hola, me gusta el texto excepto en el párrafo con el título de 100% responsable, y en este sentido:
    Supongamos que contraigo una enfermedad terminal… en ese caso no soy 100% responsable, (en realidad nunca lo somos, ni en las buenas ni en las malas situaciones). Pero SIEMPRE ante una situación podemos elegir si actuar como víctimas o protagonistas. Y la posición de víctima no siempre es indeseable porque invoca la comprensión de los demás y muchas veces lo que necesitamos en justamente eso, el problema es cuando quedás enredado en esta posición; llevándote a una posición de impotencia y resentimiento (y peor aún cuando lo hacés sin darte cuenta). La posición de víctima tranquiliza, y te sirve en ese determinado momento, pero luego tenés que tomar la posición de protagonista que es la que te propone desafíos y aprendizajes (o sea, la que te hace vivir plenamente)…
    Saludos
    Pablo (www.eldba,com)

    • ComunidadFusa

      Hola Pablo, gracias por tu opinión.
      Con la definición de Responsabilidad que aclaro en el texto (habilidad para responder) considero que en el ejemplo que das también se puede pensar el 100% responsable.
      Y tal como decís la posición de victima también tiene sus ventajas. Esto en definitiva es una herramienta para utilizar cuando sea necesaria. Si la posición de víctima nos sirve para cierto momento, por que no usarla? La invitación es a usar esta herramienta en momentos donde no estemos logrando los resultados que esperamos.

      Un abrazo!